Entrevista a Olga Juan, responsable de Nuevas Tecnologías del Instituto Cervantes

OLGA JUAN LÁZARO es Responsable de Nuevas Tecnologías, Dirección Académica, en el Instituto Cervantes donde se han diseñado y desarrollado los siguientes proyectos: la plataforma de enseñanza/aprendizaje del Aula Virtual de Español; los Materiales Didácticos Digitales de los dieciséis Cursos de español general que van desde el A1.1 al nivel C1.4 del Marco de referencia europeo; los Cursos de preparación al DELE, nivel B1 y nivel B2 de aprendizaje autónomo; y los cursos de español para niños ¡Hola, amigos!de los niveles A1 y A2.En la unidad es donde se coordina la actividad académica relacionada con la implantación de las TIC en los centros del Instituto Cervantes, definiéndose las modalidades semipresencial y a distancia, así como la integración de las TIC en el aula; las funciones del Responsable TIC en los centros y la evolución de los modelos de Aula Multimedia a Aula Tecnológica. En la unidad se gestiona la participación en proyectos europeos como  Lingu@net o Lantern.

Es  autora y consultora de varios módulos en Internet del curso de Experto en NTIC en la enseñanza de ELE, Universidad de La Rioja. Entre los libros publicados destacan La Red como material didáctico en la clase de E/LE (2001, Editorial Edelsa) y los manuales titulados En equipo.es. Curso de español de los negocios. Niveles A1-A2, B1 y B2 (2002, Editorial Edinumen); La empresa: actividades para aprender el español de los negocios (2000, Editorial Eunsa); ¿Qué sabes? 50 test de Gramática, vocabulario, cultura, Editorial Difusión; D de discurso, Colección Tareas, Unidades didácticas E/LE, Editorial Difusión. Es autora de diversos artículos relacionados con las TIC y el enfoque por tareas. Participa en seminarios y cursos de especialización de profesores de español tanto en modalidad presencial como siendo tutora virtual de cursos a distancia.

1. ¿CUÁL ES LA POLÍTICA GENERAL DEL INSTITUTO CERVANTES EN RELACIÓN CON LA ENSEÑANZA ASISTIDA / MEDIADA POR ORDENADOR?

La apuesta del Instituto Cervantes por la tecnología viene desde su propia fundación, con la creación de portales como el Centro Virtual Cervantes, CVC, la OESI Oficina del Español en la Sociedad de la Información sobre Tecnología Lingüística, la plataforma del Aula Virtual de Español, AVE, o la puesta a disposición del público del material didáctico digital de los cursos del AVE, que en su formato público se puede consultar en la sección de la Aveteca del CVC, la creación de la Isla Cervantes en Second Life, y últimamente el canal de televisión por Internet Cervantestv… Como vemos, se van sumando una serie de proyectos que afianzan el compromiso del Instituto con las tecnologías en español y con la enseñanza de español con soporte tecnológico.

En la Unidad de Nuevas Tecnologías de la Dirección Académica es desde donde se coordina y gestiona lo relacionado con la enseñanza de español asistida por ordenador. Uno de los grandes proyectos ha sido diseñar y definir la conceptualización de lo que ahora se conoce como Aula Virtual de Español, AVE, actualmente una plataforma en red o escenario de trabajo cooperativo en línea para la formación, tanto de profesores como de estudiantes de español. En el AVE se encuentran alojados los dieciséis Cursos de Español General desde el nivel A1.1 hasta el C1.4 con más de 15.000 actividades. Muy recientemente hemos lanzado dos cursos de preparación en línea al examen DELE y estamos a punto de publicar los cursos de los niveles A1 y A2 de ¡Hola, amigos!, destinado a niños y jóvenes. También hemos participado activamente, como área académica, en Hola, ¿qué tal?, el curso de español realizado en cooperación con TVE, SM, BBVA y Gobierno de La Rioja.

Por otro lado, desde la unidad se definen de forma coordinada con los centros del Instituto los procedimientos que nos permiten consolidar el proceso de implantación de las TIC respecto a las tres modalidades de aprendizaje, dando respuesta a la demanda de los estudiantes de español, y a las instituciones que colaboran con nosotros, en una sociedad digital, flexible y cambiante. En este sentido, el AVE constituye uno de nuestros recursos más sólidos para lograr este objetivo, lo que nos lleva a realizar un esfuerzo continuado en la actualización de las funcionalidades de la plataforma para ir respondiendo a las demandas y requerimientos de nuestro equipo docente y estudiantes, así como de la evolución de los servicios de la Web 2.0, Web Semántica, etc.


Me gustaría a este respecto comentar la cifra de altas de alumnos en el AVE a lo largo de 2008, que han supuesto más de 46.000 alumnos, lo cual representa un incremento de un 25% respecto al periodo anterior. Estos usuarios no son solo alumnos del Instituto Cervantes, ya que han sido cincuenta las instituciones nuevas que se han dado de alta en el AVE, entre universidades, Consejerías de Educación, empresas de presencial internacional que ofrecen en sus programas de formación interna la posibilidad de aprender español, etc. Y nuestras expectativas son todavía más halagüeñas si cabe para estos próximos años. La respuesta de la sociedad en el ámbito educativo a la integración de la tecnología va cobrando forma y va siendo un hecho.

2. ¿CÓMO SE INTEGRA, ENTONCES, O SE PUEDE INTEGRAR LA TECNOLOGÍA –Y QUÉ REQUISITOS Y DESARROLLOS SE PREVÉN PARA ELLO- EN SUS PROGRAMAS PRESENCIALES DE ESPAÑOL? ¿CUÁLES SON LOS PLANES DE FUTURO EN ESTA LÍNEA?

La integración de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en el aula lleva consigo una renovación global que va más allá del programa, podemos leer, por ejemplo, a Gillespie y Barr, o a P. Marqués, Cabero, etc. para entender la reforma en el ámbito educativo que conlleva la tecnología.

Voy a centrarme solo en algunos aspectos que creo pueden resultar destacables. En paralelo al diseño de los recursos y servicios de los que nos provee el AVE y los e-recursos didácticos de los Cursos de español general en el AVE, es imprescindible ir arbitrando una serie de actuaciones que hacen efectiva la integración de las TIC en los programas académicos de nuestros centros.

Por un lado, es fundamental la formación de todo el equipo docente, una formación y reciclaje en TIC orientados, además, a la constitución de grupos de trabajo que de forma coordinada aporten su reflexión y experiencia a la sistematización de las TIC en los programas presenciales. Por otro lado, es necesario dotar de infraestructura tecnológica a los centros, que permita llevar la tecnología al aula. Actualmente estamos hablando de, precisamente, “Aulas tecnológicas”, es decir, un aula presencial que cuenta con conexión a Internet y proyector, o con pizarras digitales. Pero para que esto sea “usable”, hay que prever su mantenimiento, la actualización de sus equipos, etc., en definitiva, la gestión del centro tiene que estar orientada a su integración.

No hay que descuidar en esta planificación el proceso de comunicación interno, ya que los cambios afectan a todos los niveles organizativos de la institución. Si seguimos concretando, en el Instituto Cervantes está previsto que en los equipos docentes se nombre un Responsable TIC en el centro, quien tiene que apoyar la labor del Jefe de estudios respecto a la identificación y desarrollo de los proyectos TIC en ese centro, a partir de la realidad sociocultural y geográfica existente (por ejemplo, no es lo mismo dar forma a un proyecto TIC en la enseñanza del español en un centro ubicado en un país árabe que en Europa o Brasil: cambia hasta el propio planteamiento respecto a la dotación de infraestructura del centro, el Aula Multimedia y las Aulas Tecnológicas, y esto lo hemos ido aprendiendo).

Desde la Dirección Académica, coordinados con Jefes de estudio y Responsables TIC trabajamos en la inclusión en la programación del aula de forma sistemática de los e-recursos didácticos de los Cursos de español general del AVE como una respuesta que permite ejercer al estudiante su responsabilidad  en el proceso de aprendizaje y su autonomía. En este modelo identificamos también el rol del profesor respecto a estos  recursos y el del “Aula Multimedia” versus el “Aula Tecnológica”. Junto a este énfasis en el protagonismo de los e-recursos didácticos del AVE, se halla todo el trabajo de comunicación que fomenta el profesor en el seno del grupo a través de las herramientas de la web, no solo las del AVE.

Junto a las TIC en el aula, vamos a tratar de consolidar el uso del AVE en la modalidad semipresencial y a distancia, creando guías que concreten pautas de actuación al profesor sobre el uso de las herramientas de comunicación, así como orientaciones sobre la planificación de cada uno de los cursos.

Los planes de futuro respecto a la plataforma AVE pasan, obviamente, por el uso de la Web Social. Hemos realizado un estudio de viabilidad al respecto identificando una primera fase en la que las alertas de comunicación y seguimiento del material realizado en el AVE se leerían desde los Entornos Personales de los usuarios, es decir, que algunos de las funcionalidades del AVE se integrarían en los entornos y redes sociales de los que los usuarios ya forman parte. Una segunda fase sería crear una red social propia de estudiantes y profesores de español en el AVE.

3. EN RELACIÓN CON PROYECTOS DESARROLLADOS POR OTROS PAÍSES / INSTITUCIONES PARA OTRAS LENGUAS, ¿CUÁL ES LA SITUACIÓN DE ELE EN ESTE CAMPO?

Hasta hace poco hemos estado participando en reuniones anuales con el British Council y el Goethe Institut para compartir las experiencias de cada una de las instituciones sobre la incorporación de las TIC en el aula de lengua. En este sentido, era gratificante comprobar que las inquietudes que manifestábamos todos eran bastante similares, y los procedimientos que estábamos articulando también. Todos estábamos, además, expectantes sobre los resultados de un proceso a medio-largo plazo que implica, como hemos comentado, a toda la institución.

Para la incorporación de las TIC es fundamental el factor “formación” y tuvimos ocasión de compartir algunos seminarios sobre tecnologías, con el afán de contrastar hasta ese tipo de detalles. Y resultó ciertamente enriquecedor, porque nos dimos cuenta que incluso los contenidos de dichos seminarios y prácticamente las dinámicas de las sesiones, eran bastante coincidentes. En estos seminarios se presentaban a los profesores una serie de posibilidades de servicios de Internet y recursos sobre los que había que reflexionar y proponer explotaciones didácticas. Al final de cada sesión se llevaba a cabo una puesta en común.

En el Instituto Cervantes presentamos el AVE, y en el British nos mostraron en ese momento un software específico para pizarras interactivas que estaban desarrollando. Fue bastante elogiado el hecho de que en el Instituto se hiciera una apuesta tan importante por crear los Cursos de español general en el AVE, porque esto constituye una base muy sólida en torno a la cual se pueden administrar las diferentes herramientas de comunicación y servicios que se vayan generando en la Web 2.0 y su evolución.

En realidad, si nos acercamos a los resultados de los diferentes informes y estudios tanto en Europa como en Estados Unidos, podemos constatar que al movernos en terrenos de innovación, y de innovación tecnológica aplicada al ámbito educativo, todos estamos haciendo ensayos, aportando granitos de arena y experiencias que siempre son, bajo mi punto de vista, enriquecedoras. Hemos estado colaborando con el Ministerio de Educación de la provincia de Alberta, Canadá, en la creación de los e-recursos para niños y jóvenes de los primeros niveles, precisamente el resultado de esa colaboración es lo que estamos a punto de colgar en el AVE, ¡Hola, amigos!, y hemos constatado la necesidad de que existan este tipo de recursos como base para promover la integración de la tecnología. Pero una vez que contamos con ellos, el camino que hay que recorrer todavía es largo, ya que no se presenta como obvio su rol, y ¿por qué?, me pregunto. No creo que haya una respuesta unívoca, y puede ser simplemente que hay que tener un poco de paciencia ya que es un cambio que se tiene que promover en toda la sociedad, pero pasa por tener, ¡cómo no!, esos materiales ya implementados.

4. ¿QUÉ FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y METODOLÓGICOS RESULTAN RELEVANTES EN LA ADQUISICIÓN DE UNA LENGUA EXTRANJERA MEDIANTE EL USO DEL ORDENADOR? ¿CUÁLES SON SUS LIMITACIONES? ¿CUÁLES SON LAS CONDICIONES ÓPTIMAS DE USO / INTEGRACIÓN DE ESTAS TECNOLOGÍAS EN LA ENSEÑANZA DE ELE?

Los fundamentos teóricos y metodológicos para la adquisición de una lengua extranjera no tienen por qué diferir por el uso de un medio u otro, es decir, el uso del ordenador lo que tiene que propiciar es que se faciliten los medios y servicios para hacer viable la metodología de aprendizaje en boga. Los e-recursos didácticos de los Cursos de español general del AVE están diseñados siguiendo el enfoque por tareas.


Por otro lado, en la administración de la plataforma AVE está prevista la organización de grupos de trabajo tutorizados. El profesor arbitrará una serie de dinámicas y propuestas de actividades con el objetivo de personalizar el aprendizaje a las necesidades del grupo y de los individuos, y esto es lo que permitirá que se dé una experiencia de aprendizaje cooperativo y socioconstructivista, en el que las herramientas son un medio para conseguir el fin comunicativo, una interacción escrita, oral y audiovisual, en diferido o en síncrono.

En la enseñanza a distancia, ya Gilly Salmon identificó cinco fases en la formación, desde la “bienvenida o acogida”, pasando por el “entrenamiento en el medio”, el “compartir información y experiencias”, la “construcción del conocimiento” hasta concluir en la de “pleno desarrollo”. Estas fases podrían simplificarse o reagruparse, pero lo que sí es cierto, es que en una modalidad a distancia hay que dedicar un tiempo más extenso que en la presencial a familiarizarnos con el medio y con los canales y procesos de comunicación que se establecen con los compañeros, por ser novedoso el escenario de trabajo, las expectativas que despiertan, el proceso de aprendizaje que se espera, etc.

Si no olvidamos que nos hallamos en la Sociedad de la Información y el Conocimiento, no podemos perder de vista las nuevas líneas, teorías o conceptos pedagógicos que se apuntan como son el conectivismo, la educación expandida… seguro que de todas ellas, algo podemos aprender e incorporar a la enseñanza y aprendizaje de una lengua extranjera.

5. ¿PODRÍA RELATARNOS EL PERFIL BÁSICO DEL AULA VIRTUAL DE ESPAÑOL Y LAS NOVEDADES QUE REPRESENTA SU ÚLTIMA VERSIÓN?

En la conceptualización del destinatario del Aula Virtual de Español se hallan los estudiantes matriculados en todos los Institutos Cervantes y el potencial de usuarios que están interesados en estudiar español con el Instituto allí donde no hay un centro físico.

El AVE ha evolucionado muchísimo en su segunda versión. El salto cualitativo ha sido, principalmente, independizar los materiales de la plataforma e identificar lo que podrían ser los objetos de aprendizaje dentro de los e-recursos didácticos. La reutilización de los objetos de aprendizaje, de los “learning objects” era fundamental en una concepción flexible y adaptada a las necesidades de cada centro, grupo y profesor. La plataforma ahora sigue los estándares SCORM, lo que la hace compatible para poder incorporar materiales de otras plataformas o para poder exportar nuestros propios materiales a otros soportes.

Por otro lado, a nivel conceptual y respecto a la organización de los e-recursos didácticos, nos parecía importante mantener un itinerario básico de aprendizaje para el estudiante, es decir, una secuencia de actividades con un objetivo lingüístico definido. Esto no impide que el estudiante pueda navegar por todos los materiales libremente.

La flexibilidad de la que pretendemos dotar a los e-recursos del AVE, nos gustaría llevarla hasta sus últimas consecuencias. Y esto también es un desarrollo de futuro. Todos los profesores en su actividad diaria complementan el material del curso con recursos de elaboración propia. En los centros, pensando en el aula presencial, es obvio que no va a coincidir el syllabus de los cursos del AVE con los de otros manuales, por lo que se hace, por decirlo de alguna forma, “necesario reorganizar” el material. En este sentido, estamos valorando el desarrollo de una herramienta de autor a partir de los e-recursos del AVE, con su tipología de actividades, de retroalimentación, con la misma estética, que permitirían confeccionar de alguna forma “cursos a medida”. Estamos haciendo ahora el análisis de necesidades para concretar cómo deberíamos cerrar la primera fase de desarrollo.

6. ¿QUÉ PAPEL ASIGNA A LA DENOMINADA WEB 2.0 MÁS ALLÁ DE PROYECTOS AISLADOS, PERSONALES Y ASISTEMÁTICOS?

La web 2.0 y la evolución del internauta “consumidor” al “prosumidor” (mezcla de productor y consumidor) es bajo mi punto de vista un reto. Las redes sociales, son precisamente, eso sociales, y cuando las iniciativas vienen de instituciones o empresas no podemos prever el impacto “social” que van a tener, la aceptación que van a generar y la participación que van a provocar, que es espontánea. Tenemos que proponer, generar esos espacios y empezar a ser “prosumidores”. Y no sé si es tan sencillo, por ejemplo, podría parecer que se tendría que garantizar la posibilidad de incorporar “todo” lo que un usuario genere (fotografías, podcast, reflexiones…) a la web, a una red social. Pero la experiencia de trabajo con grupos interdisciplinares nos hace ser más cautos en esa primera valoración, y “todo” lleva su tiempo, su planificación y su presupuesto, sin desestimar en ningún caso los debates internos que nosotros mismos tenemos tanto en el Instituto Cervantes de Madrid, como con los más de setenta centros en el exterior.

Las comunidades funcionan porque son autónomas y actúan autosostenidas, esto sería el “efecto de la red”. Les interesan los contenidos, los aportan, los valoran, los filtran… Están orientadas a la participación, entendiéndolo como Anderson en el 2007 lo comenta, como la “percepción del usuario de que el servicio mejora a medida que participa más en él”. Para mí esto sería uno de los aspectos que constituyen una gran reto, es algo complejo porque no sé hasta qué punto se puede promover, si lo podemos promover desde propuestas didácticas sistematizadas, o, si por el contrario, la fórmula es poner a disposición de los usuarios las “posibilidades”, las herramientas para gestionar desde sus Entornos Personales de Aprendizaje (EPA) la comunidad del AVE social. Estoy siempre pensando en clave de “aprendizaje de lenguas”.

Me gustaría añadir, también, que en las experiencias de aprendizaje a distancia en las que vamos participando lo más costoso nos resulta la orientación a la participación, es decir, promover el socioconstructivismo y el aprendizaje cooperativo en el seno del grupo.


Y, sobre los proyectos personales, aislados y asistemáticos…, bajo mi opinión, son siempre necesarios para la innovación. A mí me parece que hay que otorgar un mérito muy específico y un reconocimiento a estos profesores paladines de las TIC, y ellos son una base fundamental del cambio de actitudes y de usos. Habría que añadir a esta reflexión, que en la Web 2.0 las posibilidades de darlos a conocer y compartir experiencias no tienen parangón con momentos anteriores, digamos que los proyectos personales se transforman en proyectos compartidos, de la comunidad, que no es poco.

7. EN RELACIÓN CON LA ENSEÑANZA NO PRESENCIAL Y CON EL USO DE LA TECNOLOGÍA, SE HA PUESTO EN MARCHA RECIENTEMENTE EL PROYECTO HOLA, ¿QUÉ TAL?, EN EL QUE PARTICIPA EL INSTITUTO CERVANTES… ¿PODRÍA DESCRIBIR SU CONCEPTO, SUS OBJETIVOS Y SUS EVENTUALES DESARROLLOS?

Hola, ¿qué tal? es un proyecto en el que desde el Instituto Cervantes seguimos trabajando, y casi te podría decir, experimentando, en propuestas tecnológicas que nos acerquen, faciliten, promuevan… el aprendizaje del español incorporando materiales, formatos, interacciones, etc. En estos nuevos proyectos, como Hola, ¿qué tal?, son en los que vamos concretando de forma explícita y sistemática las tres dimensiones que el Marco distingue en el alumno como sujeto aprendiente, y los inventarios del Plan Curricular del Instituto Cervantes. Seguimos con nuestro compromiso por el tratamiento de la variedad lingüística y cultural del español, buscando cómo fomentar el aprendizaje responsable en el estudiante de manera integrada…

Otra premisa de trabajo en los planteamientos iniciales giró en torno a los sistemas de atención al estudiante, puesta la confianza en el desarrollo de un sistema tutorizado y flexible. En estos momentos, el hecho de incorporar la videoconferencia como sistema de atención tutorial y comunicación grupal, nos ha llevado a trabajar en tipología de actividades y dinámicas a través de videoconferencia, analizando los tipos de agrupaciones que podrían resultar más eficaces, etc., todo lo que conlleva la incorporación de una nueva herramienta, vamos.

En Hola, ¿qué tal?, hemos querido también darle forma a lo que llamamos en una fase inicial de desarrollo “actividad social”, es decir, cómo podemos fomentar que un estudiante autónomo forme parte de la red social de Hola, ¿qué tal?, ¿qué propuesta didáctica podemos hacer al estudiante que fomente su integración en esa red social a partir del nivel de conocimientos lingüísticos que posee? Bueno, pues ahí estamos, experimentando de nuevo con las TIC y el aprendizaje del español.

Es muy destacable, y  a la vez ha resultado complejo de gestionar, el hecho de que en este proyecto se han constituido unos grupos de trabajo muy sólidos y comprometidos en el avance de propuestas didácticas para el aprendizaje del español con participación de las diferentes entidades, grupos en los que hemos elaborado y reelaborado, aportado, negociado… hasta crear lo que ahora es Hola, ¿qué tal?

Sobre los eventuales desarrollos, trataremos de ir incorporando los canales, soportes y medios de comunicación que nos vaya descubriendo las TIC, la edición digital, la reflexión metodológica sobre el aprendizaje de lenguas, las aportaciones y sugerencias de los estudiantes, de los tutores que están colaborando con nosotros, de las instituciones, en fin… de todos los que tengan algo que aportar y lo podamos ir asumiendo.

8. ¿CON QUÉ INFORMACIÓN, DATOS, RESULTADOS, ETC. PERFILAN ESTOS PROYECTOS? ¿CÓMO VALORAN SU RENDIMIENTO DIDÁCTICO?

La información la obtenemos, en un primer momento, a través de los pilotajes de los materiales en nuestros propios centros, a través de encuestas de evaluación antes de hacer el curso y después de realizado. Con esa información cerramos las especificaciones de los cursos. Por ejemplo, en el Curso de preparación en línea al DELE intermedio B2, en la plataforma AVE, han participado en el pilotaje 14 centros y hemos contado con una muestra de 70 estudiantes.

Una vez que los cursos se ofrecen a los estudiantes, es decir, que están en puesta en marcha, se siguen realizando encuestas a los estudiantes, con unos objetivos bastante menos específicos en cuanto a las características del material, y más de tipo cualitativo sobre el proceso de aprendizaje, la atención prestada por la institución, etc. También contamos con la valoración de los profesores durante la realización de los cursos, de donde obtenemos líneas de mejora y progreso en la definición no solo de los materiales y la navegación, funcionalidades de la plataforma, etc., sino sobre todo en cuanto a la definición de las modalidades de uso y dedicación de los profesores, estimación de tiempo por parte de los estudiantes, etc. Esta información es valiosísima para nosotros, y estamos siempre abiertos a la mejora constante, tal vez no damos respuesta al ritmo que nos gustaría, pero siempre vamos avanzando en nuevas especificaciones.

La otra pregunta es sobre el rendimiento didáctico. Las experiencias y estudios con pre y post-test y grupo control arrojan una mejoría en el rendimiento didáctico en grupos que aprovechan las ventajas de las tecnologías, sobre todo para la producción escrita y la producción oral (esta obviamente en las fases presenciales), definiendo modalidades que podrían denominarse “semipresenciales” (en la medida que se integra más porcentaje de trabajo con materiales en red y comunicación en línea, estamos cada vez más cerca de denominar a la modalidad de aprendizaje en el aula como “semipresencial”, en vez de presencial). Estoy por ejemplo pensando en los estudios de Ferreira, en los que la diferencia era de un 10% de incremento del rendimiento didáctico en el grupo experimental basado en un modelo de aprendizaje semipresencial o combinado con el uso de aplicaciones CALL (Computer Assited Language Learning) sobre el grupo control en una modalidad presencial sin apoyo tecnológico.

Bajo mi punto de vista, si hablamos de un contexto presencial en el que se incorporan los e-recursos didácticos del AVE, la información de la Web y las herramientas de comunicación y colaborativas de la web social… no sé si podemos dudar de su efectividad en la sociedad digital en la que estamos inmersos, más bien tenemos que dedicar los esfuerzos a sistematizar su uso, para que facilite la labor a los profesores y ofrezca un escenario de trabajo motivador a los estudiantes de las diferentes edades, en el que practicar las destrezas de interacción escrita en contextos reales y con la posibilidad de estar expuestos el tiempo que necesite cada estudiante según su estilo de aprendizaje a diferentes formatos de muestras de lengua, a la vez que practicando con una variada tipología de actividades multimedia e interactivas.

9. ¿CÓMO VA A CAMBIAR EN SU OPINIÓN EL PANORAMA DE ENSEÑANZA DE ELE: LOS MATERIALES IMPRESOS, LOS ENTORNOS PRESENCIALES, ETC.?

La enseñanza de ELE va a seguir enriqueciéndose con los diferentes soportes o formatos de edición que vayan apareciendo. Los e-recursos irán respondiendo a nuevas posibilidades que probablemente no somos capaces de imaginar, yo al menos no. Sobre la capacidad de “predicción”, esta semana leía en una de las entrevistas que hacían a Ray Tomlinson, con ocasión del premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2009, inventor del correo electrónico, que él no pensó nunca que su invento iba a ser “un fenómeno social reseñable”.

Lo que sí va a ocurrir con las herramientas y servicios de comunicación y de colaboración, con los nuevos espacios y entornos personales es que van a ir configurando opciones y posibilidades que iremos integrando en ELE. Entre toda la comunidad estamos engrosando las propuestas de explotación que se cuelgan en la web, podcast, webquest, usos del blog, propuestas de trabajo colaborativo con wikis, intercambios con skype, o vídeocharlas multiusuario con Oovoo…

Para mí, no obstante, lo más importante es el trabajo formativo que tenemos que llevar a cabo con el objetivo de “reflexionar” sobre la parte más metodológica, es decir, promover iniciativas en las que a los estudiantes les apetezca participar porque les proponemos interactuar  y formar parte de experiencias con sus compañeros que les son cercanas y motivadoras. Las herramientas y servicios son canales mediáticos que efectivamente tenemos que ir conociendo los profesores, pero no son el objetivo en sí mismo. Tenemos que apreciar el esfuerzo de un reciclaje profesional continuado que a veces focalizamos más en el conocimiento lo más detallado posible de determinada herramienta; mientras que el cambio profundo es, por ejemplo, la actitud que se promueve con la Web 2.0 y eso es más complejo que dar unas instrucciones para montar wikis.

Es cierto que dependiendo de nuestros estilos docentes, es más árido de apreciar el poso que va a dejar la formación orientada a la “reflexión” que la formación orientada al uso de la herramienta. Estamos en una sociedad en la que se valora la “inmediatez” y tenemos que encontrar fórmulas para conjugar el binomio: reflexión y creación.


Hay una idea a la que estoy dándole vueltas y que voy a lanzar. A nuestros estudiantes les proponemos como uno de los objetivos de su aprendizaje que den forma a un producto final, ¿por qué no podemos dejar abierto el formato en el que nos van a presentar ese producto final? No creo que los profesores tengamos que conocer a la perfección la tecnología en la que nos lo van a presentar los resultados de su trabajo lingüístico, bastaría con apoyarles en la consecución de los objetivos lingüísticos y ayudarles a estructurar la organización del trabajo cooperativo en el seno del grupo. Si hablamos de aprendizaje a distancia, tal vez tampoco sea imprescindible indicarles con qué herramientas tienen que trabajar para llegar al consenso sobre el contenido de un documento final. Tenemos que creernos que somos orientadores, pero por nuestra trayectoria académica y cultural, esto también supone un proceso de aprendizaje para toda la comunidad educativa, formadores, profesores y estudiantes.


ESCRIBE TUS COMENTARIOS

*