Español con fines académicos. De la comprensión a la producción de textos

VÁZQUEZ, G. [2005]:
Español con fines académicos. De la compresión a la producción de textos
Edinumen

POR SUSANA PASTOR CESTEROS
UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Siguiendo la orientación de anteriores trabajos suyos acerca del español académico, la profesora Graciela Vázquez presenta ahora, en la misma editorial en la que ya se publicaron los resultados del proyecto pionero ADIEU (en forma de guías didácticas y actividades), una nueva compilación de estudios que recogen diversas líneas de investigación acerca del discurso académico en español, en su vertiente tanto teórica como práctica. Al hablar de discurso académico nos referimos, como es sabido, a un conjunto de textos entre los que se incluyen los artículos de investigación, las reseñas, las monografías, las disertaciones, las conferencias o las clases presenciales, con lo que se combinan, como vemos, la dimensión oral y escrita.

Si pensamos en todos los alumnos extranjeros que acuden a universidades de habla española y que, aun habiendo cursado estudios de lengua, no dominan el registro, la tipología textual o el contexto sociocultural de aprendizaje del entorno universitario en el que han de desenvolverse para obtener los créditos deseados, nos daremos cuenta de la utilidad de una obra como la presente. En un momento como el actual, en el que aumentan los programas de movilidad estudiantil (y no sólo a nivel europeo, sino internacional) y en el que crece también la demanda de aprendizaje del español como segunda lengua, no es de extrañar que cada vez sea mayor el número de estudiantes no nativos en nuestras universidades. Este alumnado ha de interactuar con sus compañeros y profesores y, por tanto, necesita conocer los estilos de enseñanza y los géneros académicos de la tradición universitaria en español, sobre todo si tenemos en cuenta que este tipo de textos pueden variar según la lengua en que estén escritos, el momento en que se escriben y la disciplina de la que traten. Por tanto, si compartimos la idea de que es necesario formar a los alumnos extranjeros en el uso de la lengua española en medios universitarios (tal y como se recoge en el nivel C1 del Marco Europeo para las Lenguas), estaremos también de acuerdo en que hace falta sistematizar dichos contenidos y plantear la metodología de su aprendizaje. Este libro ofrece, en ese sentido, un análisis teórico y didáctico del discurso académico, así como una serie de materiales y actividades que pueden servir de orientación imprescindible para los profesores que deseen impartir cursos de español con fines académicos.

Ahora bien, además de su utilidad, también quisiera mencionar la oportunidad del mismo. Porque si bien este ámbito de la enseñanza para fines específicos posee una ya larga tradición por lo que respecta al inglés como segunda lengua (los primeros trabajos datan de los años sesenta), en el ámbito del español, el estudio de su vertiente académica no se ha acometido en profundidad hasta hace aproximadamente tan sólo una década, y cualquier nueva aportación, como la que ofrece el libro que ahora reseñamos, no sólo es un ejemplo del creciente interés que este tema despierta, sino que llega en un momento propicio para dotar a nuestra lengua de un corpus teórico y práctico acerca de su uso en un contexto educativo. La obra, consecuentemente, está dirigida a todo aquel que desee saber algo más sobre el aprendizaje de la producción y comprensión de textos académicos, sobre todo desde la perspectiva del español como segunda lengua, aunque también como lengua materna. Por otro lado, el hecho de que sus trece autores procedan de distintos países y ámbitos educativos, reafirma su carácter internacional e interdisciplinar y es garantía de una visión amplia y variada, sin menoscabo de la coherencia final.

El volumen está dividido en tres bloques. El primero presenta, en sendos capítulos, las características de algunos de los principales tipos de discurso académico, a saber, la monografía, el artículo científico, la reseña, el resumen o abstract y la clase magistral. El segundo bloque incluye tres trabajos sobre las relaciones entre vocabulario, léxico especializado, discurso académico y argumentación; y el tercero, por último, sin duda el más orientado hacia la práctica, muestra diferentes actividades, tareas y talleres completos que pueden llevarse a cabo en un aula de español para fines académicos.

Ha de decirse, no obstante, que la dimensión didáctica del libro se advierte ya desde sus primeras páginas, en especial si nos fijamos en la estructura que se repite en cada capítulo; todos ellos, en efecto, comienzan con un apartado de cuestiones clave, a las que sigue el trabajo propiamente dicho, más una serie de actividades finales y una breve bibliografía comentada (la bibliografía final, por su parte, también está organizada temáticamente). Ello, aparte de dotar de unidad al conjunto, indica que hay una preocupación por la aplicación práctica de lo descrito, que se percibe también en numerosas alusiones en el cuerpo de los capítulos acerca de cómo subsanar en el aula las deficiencias respecto al uso del español académico que se está describiendo. La disposición tipográfica del texto, por otro lado, contribuye a la claridad y, por tanto, al objetivo didáctico al que me refiero, con apartados y subapartados muy marcados, recuadros sombreados, esquemas, gráficos, etc.

A continuación, paso a resumir muy brevemente algunas de las aportaciones de cada capítulo. El primero de ellos, de Susana Gallardo (de la Universidad de Buenos Aires), delimita el concepto de monografía frente al de ensayo o artículo académico, y presenta las características de los mismos (partes textuales y rasgos lingüísticos). El trabajo está basado en un estudio empírico de 21 monografías de estudiantes de español de nivel avanzado, a partir de las cuales se analizan las principales inadecuaciones halladas, para finalizar con una propuesta sobre lo que se necesita saber para poder redactar una monografía (que pueda a su vez convertirse en un artículo científico). Las actividades propuestas, por su variedad, resultan muy provechosas: incluyen ejercicios de introspección, de comparación de textos en distintas tradiciones, ejercicios para trabajar a partir de ejemplos dados o simplemente para resumir lo expuesto y comprobar que se ha asimilado adecuadamente.

El siguiente capítulo, de Laura Ferrari (también de la Universidad de Buenos Aires), está dedicado a la reseña: en qué consiste, cuál es su estructura, qué contenidos incluye cada una de sus partes y qué función desempeñan, el papel de las citas, los procedimientos lingüísticos y gramaticales para reformular el texto reseñado y los mecanismos para evaluarlo. En la misma línea, a continuación, podemos leer un capítulo sobre el resumen o abstract, a cargo de la profesora de la Universidad de Buenos Aires Isabel Otañi. La distinción entre los resúmenes que tienen un carácter dependiente del artículo (y que no pueden sustituirlo) frente a aquellos, más detallados, que son autónomos respecto del mismo y que pueden aparecer en bases de datos, sustituyendo en ocasiones a la lectura del propio artículo, nos permite percatarnos de la importancia de saber realizar un adecuado resumen de nuestro artículo (en función, siempre, del destinatario al que se dirija y de la función que se espera que cumpla). Los comentarios que se ofrecen están avalados por un estudio de campo a partir de abstracts aparecidos en revistas de Lingüística y Medicina y, además de la definición de esta clase textual, se presentan las características retóricas de los resúmenes en español (extensión media, segmentos textuales), así como sus rasgos léxico-gramaticales más destacados.

El último de los capítulos de esta primera parte es de la editora, Graciela Vázquez, de la Universidad Libre de Berlín, y trata sobre la clase magistral, un tema al que ya le ha dedicado otras publicaciones, en el marco del ya citado proyecto ADIEU. En esta ocasión, a partir de la explicación de en qué consiste una clase magistral, sus secciones, las modalidades de transmisión de la información, las operaciones discursivas que incluye y los rasgos fónicos que pueden acompañar a cada uno de sus tramos, se orienta al lector hacia el diseño de un currículo para la comprensión auditiva de la clase magistral. Para ello, describe con detalle los procesos que llevan a su comprensión y establece una serie de tareas para facilitarla, con una orientación didáctica clara; en realidad, viene a ofrecer un modelo de curso destinado a preparar a estudiantes extranjeros con este objetivo. Por ello se complementa directamente con otro de los capítulos, también de la misma autora, pero esta vez en el bloque final, en el que ofrece una variada tipología de actividades para mejorar la comprensión oral de la clase magistral. En él, previamente, se aborda a modo de introducción la cuestión de cómo facilitar el proceso de comprensión, qué estrategias utilizar o qué metodología seguir para trabajar con el visionado de clases grabadas. Resulta destacable el grado de concreción de las tareas propuestas y su adecuación a la finalidad perseguida, como puede observarse en los siguientes ejemplos: tareas para aprender a escuchar a través de actividades de identificación (de la información más relevante, de la macroestructura o de las estrategias discursivas), actividades de deducción del significado de las palabras a través del contexto, de deducción de la función de los marcadores discursivos o los recursos lingüísticos, etc. En definitiva, dos trabajos complementarios muy provechosos, habida cuenta de la omnipresencia en nuestras universidades de este tipo de discurso (la clase magistral), de cuya correcta interpretación depende en gran medida la asimilación de la asignatura por parte del aprendiz.

Como ya anunciaba, el segundo bloque se refiere a los procesos de comprensión textual e incluye un primer capítulo de los profesores de la Universidad de Córdoba Mª Julia Dalurzo y Luis Alberto González sobre la relación entre vocabulario y rendimiento académico. A partir de un trabajo empírico realizado con estudiantes de primaria, secundaria y universidad, se establece la estrecha relación existente entre el vocabulario pasivo y el acceso al conocimiento. En la medida en que una mayor competencia léxica aumenta el rendimiento académico, se propugna una enseñanza explícita del léxico en el aprendizaje del E/LE y, en concreto, la práctica de actividades sobre vocabulario específico. Similar tema aborda el capítulo de Silvina Douglas, de la Universidad Nacional de Tucumán, dedicado al acceso al léxico y la construcción del significado. Aunque se parte de la base de que para comprender un texto de especialidad resulta más importante tener conocimientos previos sobre el tema que dominar el idioma en que está escrito, es un hecho que una de las principales dificultades para la comprensión estriba en el nivel léxico. Así, se presentan diversas teorías sobre la lectura, así como algunas estrategias para la construcción del sentido y para promover el incremento del vocabulario (entre ellas, la utilización de mapas semánticos como recurso didáctico de acceso léxico). El tercer y último trabajo de este bloque, de Constanza Padilla (Universidad de Tucumán), pretende mostrar desde una perspectiva quizá excesivamente teórica (pues se echan en falta, en comparación con el resto, algunos ejemplos y aplicaciones prácticas) las características de los textos expositivos, explicativos y argumentativos del discurso en español. A partir de su presentación, se intenta analizar de qué modo estos tipos discursivos están presentes en el artículo científico, cuyas partes canónicas son comentadas (introducción, metodología, resultados, discusión y conclusiones), así como los segmentos textuales de algunas de ellas. Se concluye que el texto argumentativo es el predominante en todas ellas, mientras que el expositivo se pone al servicio de aquél, en la medida en que en todo artículo se pretende persuadir de la validez de las conclusiones obtenidas. La parte final, si bien muy breve, resulta interesante por su carácter contrastivo, al comparar los artículos científicos en alemán, inglés y español.

La tercera parte del libro, finalmente, posee una perspectiva mucho más aplicada. De este modo, dos de los capítulos son en realidad talleres, un entorno didáctico especialmente adecuado para practicar la escritura académica (además de que, en ambos casos, las ideas propuestas están avaladas por la previa práctica docente). El primero de ellos lo presentan Carolina Bruck y María Obligado (de la Universidad Torcuato di Tella) quienes proponen un taller de escritura académica realmente útil. Partiendo de un marco teórico interdisciplinario que integra desde la psicología cognitiva hasta la pragmática y la lingüística textual, pasando por la retórica, la narratología o la corrección de estilo, el taller, con múltiples actividades, se estructura en torno a tres fases: la determinación de la situación comunicativa (con el análisis de los elementos que presenta la escritura académica), la planificación, la textualización y la revisión (con una plantilla para la autocorrección y un ejercicio de análisis de errores). Su objetivo, que creo cumple con creces, no es otro que ayudar a estudiantes que, con un conocimiento intermedio/avanzado de español, pretenden iniciar su formación superior en una universidad de habla española y necesitan producir textos académicos.

En cuanto al segundo, de Mariel Soriente, plantea la dinámica de un curso impartido a alumnos no nativos de la Universidad de Buenos Aires, con el objetivo de aprender a escribir una monografía en español, combinando el trabajo con textos de lengua y textos de la especialidad de los alumnos. Lo que se ofrece, pues, es un detalle de los temas y actividades diseñados, incluyendo fichas de trabajo sobre textos argumentativos, que pueden servir de modelo para el profesorado que quiera programar un curso de español para fines académicos (adaptándolos, lógicamente, a las necesidades de cualquier nuevo grupo).

Excelente también, por lo que tiene de innovador en el ámbito de E/LE, es el siguiente trabajo de Daniel Cassany y Carmen López acerca de cómo enseñar géneros académicos en un entorno virtual. Tras una interesante reflexión sobre el cambio que los medios electrónicos están introduciendo en la comunicación entre docentes, por un lado, y entre docentes y aprendices, por otro (no hay más que pensar en cómo escribimos y leemos hoy en día en contextos académicos), se exponen las posibilidades que abren los llamados Centros Virtuales de Redacción. Se explica así en qué consisten y cómo funcionan, su origen en universidades americanas, con algunos ejemplos, y su presencia en Europa, donde se vinculan más al aprendizaje de idiomas. A partir de ahí, los autores presentan una experiencia concreta como es el Centro Virtual de Redacción de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona (en la que trabajan), pionero en este sentido en España, y cuyo principal objetivo es aumentar la habilidad en la comunicación escrita académica de la comunidad universitaria. El capítulo finaliza con la ejemplificación de una tarea concreta, la práctica del resumen, tal y como puede seguirse en dicho centro, con los textos y las actividades propuestas, así como las soluciones de las mismas. Así podemos comprobar hasta qué punto puede resultar interesante esta herramienta, en un entorno como el virtual que cada día está más presente en nuestro trabajo docente y en el aprendizaje de nuestros alumnos.

En definitiva, como puede observarse, el volumen ofrece una ajustada recopilación de temas, con una metodología, por lo general, abiertamente didáctica y orientada hacia el aula, por lo que pueden interesar por igual a profesores y a alumnos de niveles avanzados que trabajen con el español para fines académicos. Sin duda, constituye una aportación imprescindible en este ámbito de la enseñanza del español que empieza a tener así un corpus de estudios comparable al de otros aspectos de su aprendizaje que han merecido mayor atención hasta ahora. En un momento como el actual en el que, con los programas internacionales de intercambio universitario, la lengua española es demandada no sólo como lengua de aprendizaje sino como idioma vehicular para las más variadas disciplinas, una obra como la presente, dedicada a la enseñanza del español para fines académicos y única en nuestro panorama editorial, está destinada a convertirse en un libro de referencia, avalado además por la labor de su editora, Graciela Vázquez, que trabaja desde hace años en este tema y que nos ha abierto a muchos, entre los que me incluyo, las puertas del mismo.