Reseña: Competencia docente en lenguas extranjeras y formación de profesores. Un enfoque de acción

 

ESTAIRE, SHEILA / FERNÁNDEZ SONSOLES

COMPETENCIA DOCENTE EN LENGUAS EXTRANJERAS Y FORMACIÓN DE PROFESORES, UN ENFOQUE DE ACCIÓN

Colección E: Serie Estudios
Madrid, 2013
Edinumen

128 páginas
ISBN: 9788498485189

 

 

¿QUÉ NECESITA SABER HACER UN PROFESOR DE LENGUAS EXTRANJERAS?

BARALO OTONELLO, MARTA
UNIVERSIDAD NEBRIJA

Este libro contiene la descripción y análisis de lo que necesita saber hacer un profesor de lengua extranjera. Es una guía práctica y clara de cómo puede prepararse desde sus comienzos para ejercer la tarea de profesor y de cómo puede ir profundizando en su formación a lo largo de su desempeño.

La obra se publica dentro de la colección E de Edinumen, que lleva dirigiendo Sonsoles Fernández desde sus inicios, junto con Juan Eguiluz.

LAS AUTORAS

Las autoras de este libro, Sheila Estaire y Sonsoles Fernández, son referentes internacionales de la didáctica del inglés y del español como lenguas no nativas, y en los últimos años han reflexionado juntas sobre una tarea que han realizado con entusiasmo durante décadas. De esta tarea nos hemos beneficiado cientos y cientos de profesores de lenguas que reconocemos en ellas a nuestras maestras. Decir que poseen una amplia e intensa trayectoria como profesoras, formadoras, investigadoras y autoras en el campo concreto del aprendizaje y enseñanza de lenguas extranjeras, es una verdad demasiado simple, porque podría aplicarse también muchas otras personas que nos dedicamos a la formación de profesores. Sonsoles y Sheila han recorrido un camino excepcional, con un resultado excepcional. Hoy todos los que nos dedicamos a esta área de la lingüística aplicada y la didáctica de lenguas tenemos en nuestras manos un compendio imprescindible para pensar, tomar decisiones, diseñar currículos y cursos de formación generales y específicos, de diversas características y niveles. Además tenemos la certeza de que entre sus líneas están las mejores caracterizaciones, las más eficaces y sencillas, sobre lo que un buen profesor de lenguas tiene que saber, saber hacer, saber ser, saber transmitir.

Hay materiales publicados sobre el tema, pero en este libro se nos brinda, nada más y nada menos, que el fruto de toda una vida profesional dedicada al tema que las ocupa. Y además se brinda con toda la generosidad y la comprensión que estas dos maestras derrochan allí donde están, hablando o escribiendo. La propuesta que se ofrece arranca de la reflexión sobre la propia experiencia docente, ha podido contrastarse y ampliarse en la continuada tarea formadora y se ha plasmado, tantas veces, en la organización de planes de formación y actualización del profesorado en distintos ámbitos y países. El acicate inmediato para esta sistematización la ofreció la reflexión llevada a cabo para un trabajo encomendado por el Instituto Cervantes en relación con el tema.

OBJETIVO DEL LIBRO

Tal como anuncian sus autoras en el Prólogo, con este trabajo pretenden ayudar al profesor de LE a capacitarse para llevar a cabo la labor docente con calidad y eficacia. Situadas en la época del postmétodo, defensoras de la autonomía y de la responsabilidad del docente para dirigir esta tarea que lo acompaña a lo largo de toda su carrera profesional, han conseguido un manual de acompañamiento que permite al lector preparar su propio curriculum, su hoja de vida laboral y formativa paso a paso, atendiendo a cada aspecto de su formación docente de manera integral. Siguiendo las pautas del Consejo de Europa, se han preocupado especialmente por la organización de la formación de los profesores de lenguas, en un enfoque basado en la acción. Por ello, ofrecen a los lectores usuarios listados minuciosos que le permitirán tomar consciencia de todas y cada una de las acciones más relevantes para garantizar que su preparación posibilitará el éxito de sus alumnos en el aprendizaje de idiomas y con ello la fluidez en la comunicación y el entendimiento entre los pueblos.

Convencidas de la necesidad de contar con reflexiones sobre el tema, en este trabajo nos ofrecen una sistematización de lo que es la tarea del profesor de lenguas y de lo que necesita en su haber para desarrollar su competencia docente en cuanto a acciones, saberes, actitudes y estrategias. La propuesta que se ofrece ha arrancado de su propia experiencia docente, se ha contrastado y ampliado en la continuada tarea formadora que han llevado a cabo en España y en numerosas instituciones y países en el mundo de ELE y de ILE. Su trabajo se ha plasmado en la organización de planes de formación y actualización del profesorado en distintos ámbitos y en diferentes niveles educativos.

CONTENIDO

La cuestión motivadora a lo largo del libro responde a dos preguntas esenciales: ¿qué necesita saber hacer un profesor de lengua extranjera? y ¿cómo se prepara para ello? Para responder, han ido desgranando capítulo a capítulo las acciones del profesor de LE y proponen líneas de formación para el desarrollo de su competencia docente.

El libro consta de dos partes en las que se describen la competencia docente y el itinerario profesional.

En la primera parte se delimita el concepto de competencia docente que se asume, integrando el “saber”, el “saber ser”, el “saber hacer” y el “saber aprender”. Se ofrece el marco para elaborar posibles recorridos de formación de profesores en el desarrollo de la competencia docente. Para ello, no se centra, inicialmente, en el listado de conocimientos teóricos presumibles, sino que aterriza en la clase y propone un enfoque de acción dirigido especialmente al “saber hacer” del profesor.

Aprovechando siempre las posibilidades de interacción con el lector, en el capítulo 1 proponen un elenco integrador de acciones didácticas, que son el eje en torno al cual giran los conocimientos que permiten realizar esas acciones de manera consistente y fundamentada, que se presentan en el capítulo 2. El tono y la forma del texto llaman la atención por su sencillez y por su amenidad. La descripción de las acciones y tareas que realiza una profesora, a la que se puede “observar” preparando sus clases abriendo en el ordenador una carpeta para cada alumno, contestando a sus alumnos, gestionando la clase, organizando actividades en el aula para preparar una entrevista, acerca las acciones a los lectores y les facilita la reflexión sobre su propia actividad. No se olvidan de nada importante; alientan al profesor novel, incentivan al profesor formado y experimentado proporcionando criterios claros de evaluación y de autoevaluación sobre las acciones docentes encaminadas a planificar y preparar clases, a gestionar y organizar el trabajo del aula, a desarrollar las actividades y estrategias comunicativas de la lengua, a tener en cuenta los aspectos socioculturales y contextuales en los materiales y en las unidades didácticas, a atender a la forma de la lengua, al cuidado del input, así como a desarrollar estrategias de aprendizaje a evaluar con diferentes propósitos y a integrarse en el equipo docente. Acompañan al lector con sus propuestas de reflexión personal y grupal, si se usa este libro en seminarios de formación, sobre los conocimientos que necesita y moviliza en las diferentes situaciones de su quehacer docente.

El capítulo 3 aborda las actitudes y creencias favorecedoras del desarrollo de esas acciones que el profesor debe llevar a cabo cuando realiza cada una de las acciones antes reseñadas. La propuesta de reflexión emana del buen carácter positivo de las autoras, que parten de los rasgos que los propios alumnos atribuyen a un profesor ideal. Creo que vale la pena recordarlos aquí (pág. 52), ya que constituyen una energía estimulante con solo leerlos:

“positivo, cordial, receptivo, paciente, ecuánime, vital, seguro y flexible, dinámico, activo pero no nervioso, asequible, comunicador, motivador, trabajador, reflexivo, indagador, organizado, dialogante, atento a todo lo que pasa en clase, integrador, abierto al cambio”

En el capítulo 4 y último de esta primera parte presentan las estrategias, recursos, procedimientos que puede ensayar el profesor para llevar a cabo las acciones docentes de manera más ágil, más consistente y más rentable, al mismo tiempo que reflexiona sobre su propio proceso y aprende a aprender desde la misma acción.

En la segunda parte se describen perfiles profesionales en diferentes momentos de desarrollo de la competencia docente y se proponen posibles módulos de formación y actualización para cada nivel, adaptables a las necesidades formativas del profesorado destinatario en cada contexto Se termina enumerando las diversas modalidades de formación y ejemplificando con aquellas que en la experiencia de las autoras resultan más eficaces para el itinerario profesional del profesor de LE. En el capítulo 5, acompañan al profesor en sus reflexiones sobre su verdadera motivación para progresar, ahondando en aquellos aspectos que domina menos, mediante cursos de formación específicos. El capítulo 6 le ofrece una descripción de cada uno de los tres niveles de formación docente que proponen y el capítulo 7, los módulos de formación de un enfoque de acción. Estas especificaciones, transformadas por el lector usuario en preguntas sobre su competencia docente, pueden constituir un excelente instrumento para dirigir de manera autónoma y motivadora el propio itinerario formativo. Y para quienes nos dedicamos a la formación docente en grado, postgrado y formación continua, estas especificaciones constituyen una excelente ayuda para diseñar los cursos, graduar y evaluar los contenidos y las competencias correspondientes a tales niveles. Con el gran sentido práctico que las caracteriza, las autoras proporcionan en el capítulo 8 un modelo de organización de actividades de actualización metodológica rentable, flexible, motivador, estimulante, adaptable a diferentes contextos, incluidos los virtuales, constructivo e interactivo.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?

Las autoras son buenas conocedoras de los esfuerzos que se están realizando actualmente desde diferentes ámbitos por desarrollar un currículo del profesor de lenguas extranjeras, por lo que ofrecen a la comunidad académica una aportación excepcional, desde su larga y variada experiencia, su estudio y su reflexión sobre el tema. El libro resulta imprescindible para formadores y organizadores de actividades de formación en centros de profesores, másteres especializados y departamentos de lenguas y de didáctica de las lenguas. Pero también es una guía imprescindible para todo el profesorado de LE motivado en desarrollar su competencia docente.

Como indican las propias autoras, el análisis pormenorizado de los componentes de la competencia docente, que se desgrana con claridad y minuciosidad en la primera parte

“puede servir como referencia para autoevaluar la propia praxis, indagar sobre los conocimientos que sustentan esa praxis, reflexionar sobre las creencias y actitudes que la favorecen o bloquean y afirmar las estrategias que pueden resultar de utilidad para seguir progresando”.

En síntesis, Estaire y Fernández, o mejor, Sheila y Sonsoles, ponen en nuestras manos un libro imprescindible para quienes queremos formarnos como docentes de LE y para quienes nos responsabilizamos y especializamos en la formación de estos docentes.

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ÍNDICE DEL NÚMERO 16

 

 

Comentarios

  1. Después de leer esta reseña y conociendo el buen hacer tanto de las autoras como de Marta Baralo, creo que un libro como este puede servir de libro de cabecera no sólo de profesores que están empezando en esta aventura de la enseñanza de idiomas sino también a los que llevamos bastante tiempo dedicados a esta profesión. No cabe duda de que cualquier material que trata de transmitir ideas para la buena docencia ha de tenerse en cuenta a la hora de la formación. Me llama mucho la atención cómo Marta Baralo describe las partes: “En la primera parte se delimita el concepto de competencia docente que se asume, integrando el “saber”, el “saber ser”, el “saber hacer” y el “saber aprender” Se ofrece el marco para elaborar posibles recorridos de formación de profesores en el desarrollo de la competencia docente. Para ello, no se centra, inicialmente, en el listado de conocimientos teóricos presumibles, sino que aterriza en la clase y propone un enfoque de acción dirigido especialmente al “saber hacer” del profesor”. En mi opinión esos cuatro conceptos son los que separan a un “docente” de un “docente facilitador” que creo que es a lo que todos los docentes aspiramos y más cuando, como yo, te dedicas a diferentes tipos de estudiantes y debes enfrentarte en muchos casos a clases bastante heterogéneas. Gracias a Sheila y a Sonsoles por esta iniciativa y cómo no a Marta por la reseña tan detallada.

  2. Nieves Suárez escribió:

    Acabo de leer la reseña que Marta Baralo, profesional de un prestigio indiscutible, hace del libro De Sheila Estaire y Sonsoles Fernández, dos referentes fundamentales en en estudio teórico y formáción práctica de los profesores de lenguas extranjeras.
    El “saber hacer” del profesor… Desde la publicación del Marco común europeo de referencia de las lenguas, sabemos de la importancia de las competencias generales de los alumos: saber, saber ser, saber hacer y saber aprender. Pero en ningún momento se ha girado el foco de atención hacia el otro polo del proceso de enseñanza-aprendizaje, el profesor. Y es vital hacerlo. Y hacerlo adaptándose a los nuevos métodos orientados a la acción, a la época postmétodo propiamente dicha, como señala Baralo.
    Es una descripción tan minuciosa y entusiasta que creo firmemente que este libro se va a convertir en una referencia imprescindibles para la formación de profesores. Un libro que consultaremos de forma recurrente los que aspiramos a ser profesores facilitadores, integradores y abiertos al cambio.

  3. Alicia Martínez Crespo escribió:

    El libro de Sheila Estaire y Sonsoles Fernández es un punto de referencia fundamental para el desarrollo y reflexión sobre la competencia docente.
    Para los formadores representa una herramienta imprescindible para tener una amplia y moderna perspectiva de la importancia de la calidad y eficacia de la enseñanza de lenguas. La redacción y el enfoque del libro mismo reflejan la defensa de esa excelencia necesaria, clave para la transmisión de valores como la tolerancia y el entendimiento. La detallada descripción de la competencia docente en la primera parte del libro, que culmina con el itinerario de formación de la segunda parte, con la exposición de los módulos de formación por niveles, hace que sea un libro de consulta obligada para detectar las necesidades de formación de los profesores, futuros o ya en el aula, y para desarrollar los programas más adecuados para ellos.
    Para el profesor es el punto de partida imprescindible para poder reflexionar sobre su propia labor docente, lo que supone una ayuda enorme para tomar conciencia de sus propias creencias y de sus actuaciones con lo que conseguirá el propósito de mejorar su labor docente.
    Un libro excelente que, además, abre las puertas a nuevas reflexiones y futuras investigaciones.

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