Reseña: Guía de contenidos lingüísticos por niveles del español

DÍAZ, LOURDES
UNIVERSITAT POMPEU FABRA

REDÓ, JUAN ANTONIO
ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS DE GIRONA


GUÍA DE CONTENIDOS LINGÜÍSTICOS POR NIVELES DEL ESPAÑOL (SEGÚN EL MCER PARA ELE)DÍAZ RODRÍGUEZ, LOURDES
MARTÍNEZ SÁNCHEZ, ROSER
REDÓ BANZÓ, JUAN ANTONIO

BARCELONA, EDITORIAL OCTAEDRO, 2011

ISBN 978-84-9921-155-8

208 PÁGINAS


Aparecida en mayo de 2011, esta Guía ha venido a llenar el hueco que teníamos los profesores de español respecto a los de inglés (por ejemplo), en materia de prontuarios o guías prácticas al estilo anglosajón. Como profesores investigadores estábamos habituados a explicar a colegas y alumnos con demasiada asiduidad que “investigábamos en adquisición de ELE” y que “sí que sirve al profesor”, aunque “no directamente”. Hasta que un día, a raíz de la aparición de los niveles del MCER para el inglés, y de tener que consultarlo y trasponerlo para confirmar o discutir aspectos de la competencia tal o cual, decidimos pasar a la acción y clasificar desde nuestros datos en lugar de trasponer, traducir, adaptar…

Esta es la historia del libro, por si hay algún curioso interesado en ¿Cómo se hizo la Guía…? Contada por sus autores en respuesta a seis preguntas básicas, las FAQ de la Guía.

¿POR QUÉ UNA GUÍA DEL MARCO? ¿HABÍA RIESGO DE PERDERSE?

Bueno, sí y no; depende. Como docentes, tanto en el aula de ELE como en los cursos de formación de profesores, nos habíamos enfrentado al lenguaje nuevo de los niveles del Marco; habíamos analizado, programado, evaluado transitando entre las categorías y las tareas comunicativas. Habíamos discutido acerca de los límites entre los niveles. Y éramos muy conscientes de lo útil y necesario que sería tener un repertorio donde listar y ordenar esos contenidos, como lo había para el inglés. Como habíamos estado trabajando en la sistematización de contenidos y exponentes para varios proyectos, pensamos que estábamos en condiciones de intentarlo, que nos ahorraría trabajo a todos y nos daría una visión clara acerca de lo que estábamos hablando todos. Pensamos en algo organizado, secuenciado, práctico y, sobre todo, visual. Teníamos que visualizar los niveles, la progresión. Poder manejarnos con ella. De hecho, pensamos en una versión con pestañas, colores distintos hasta dar con esta. Y, especialmente, importaba que saliera en un único volumen, no muy grueso, para evitar lo que ocurría con los niveles del inglés. Sacrificamos algunas cosas, pero creemos que conseguimos ajustarnos al objetivo práctico. De ahí el nombre de Guía.

¿POR QUÉ UN EQUIPO DE INVESTIGADORES EN CÓMO SE ADQUIERE EL LENGUAJE HACE UNA GUÍA?

Básicamente porque disponíamos de los medios, la investigación básica realizada durante algunos años por el equipo en el estudio de los rasgos del ELE en los distintos niveles. Desde la UPF y la EOI llevábamos tiempo colaborando en el estudio de la adquisición del ELE en el aula (morfología, sintaxis, pragmática; datos orales y escritos de alumnos de distintos niveles a lo largo de varias promociones). Esos datos recogidos y sistematizados, y la experiencia de haberlo hecho, nos permitían filtrar los exponentes y establecer las relaciones con las tareas comunicativas, la competencia textual, etc. de acuerdo con los descriptores del MCER con poca dificultad. Nos dimos cuenta de que lo hacíamos cuando nos organizábamos el trabajo y decidimos compartirlo. No pretendíamos un trabajo erudito de descripción, sino salir al paso de una necesidad. Fue una manera de encontrarle una aplicación muy útil. El mejor retorno que la universidad podía darle al profesor más allá de las teorías. Un instrumento práctico, a su medida. Aunque con limitaciones.

¿LIMITACIONES? ¿DE QUÉ TIPO?

Está claro que no pudimos cubrirlo todo; por ejemplo, no nos hemos ocupado del Léxico, que es un aspecto muy importante.

¿POR QUÉ?

Porque no teníamos entrevistas, relatos, etc. de todos los ámbitos. En algunos casos, suplimos con las programaciones y la evidencia algunas lagunas: por ejemplo, con los materiales de las clases que habíamos observado y cuyos alumnos habíamos usado como sujetos de investigación. Pero los datos recogidos no lo abarcaban todo. Por eso la Guía es lo que es. Pero entre tú y nosotros: tampoco los materiales inspiradores del inglés lo cubrían todo, así que nos resignamos bastante bien.

¿PARA QUIÉN ESTÁ PENSADA?

Tuvimos presentes a nuestros alumnos de Cursos de Formación, de Máster; a los que trabajan aquí y en el extranjero. ¡Y a nosotros mismos! De manera general, éramos parte, con los colegas, de un colectivo que empezaba a manejar los niveles del Marco todos los días. Éramos conscientes de que muchos, todos, estaríamos con las “manos en las listas” y los niveles. Fue una forma de contribuir a ello. Pensamos en usar nuestra experiencia con los datos a fuerza de haber transcrito horas y horas. Pensamos en compartir una guía que favorecería la interacción entre profesores de departamentos de lenguas distintas, que teníamos que preparar exámenes, organizar seminarios –o reorganizarlos– o programar en función de los nuevos niveles. Y coincidimos con otros proyectos como el que llevó a cabo la Comunidad de Madrid, con el Portfolio 16+, por ejemplo.

En el caso de los cursos de formación, nos parecía que podía ser útil para profesores sin experiencia en ELE, porque permitía “ver” qué se supone que se maneja en un nivel, más allá de los descriptores del Marco.

Solo había que sistematizar los rasgos de cada estadio para tener la foto de los niveles, y eso, con otros objetivos, lo habíamos hecho antes. En cierto modo, la llegada del MCER nos brindó una apuesta por cubrir. Así que, sin aparato crítico-bibliográfico pero con base empírica, abordamos una forma de divulgación de la investigación distinta, porque nos benefició nuestra faceta de profesores de ELE y tuvimos en mente desde el principio a nuestros colegas de ELE.

Nuestra guía no tenía que ser erudita pero sí ambiciosamente centrada en presentar exclusivamente lo útil para nuestro día a día del aula.

Como docentes de ELE, sabíamos qué es lo que más urge para preparar clases en equipo, para discutir contenidos, elaborar ejercicios, secuenciar tareas, confeccionar exámenes. Queríamos demostrar el lado útil de los datos de adquisición en el aula. Y lo hicimos.


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